Cuando un negocio se traspasa éste es adquirido por un nuevo titular, que continúa con su explotación comercial. El traspaso de un local arrendado obliga a firmar un contrato entre el que cede el negocio y el que lo adquiere.

El importe que se paga por un traspaso incluye los útiles, mobiliario, maquinaria y en suma, todo aquello que el local pueda contener que se utilice en la actividad económica. También incluye la infraestructura, el stock y la clientela, puesto que no es lo mismo comenzar un negocio partiendo de cero que contar previamente con unos clientes ya habituales. Si la actividad precisara de licencia como ocurre con los negocios de comida y venta de bebidas alcoholicas, por ejemplo, también es posible el cobro de una cantidad por cesión de la misma.

Por. Rafael Ramírez Palma